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Aprende el proceso de cómo tomar decisiones directivas para el éxito de tu empresa

Tomar decisiones directivas es uno de los aspectos más significativos de una empresa, puesto que en ella se resume la cultura y las metas empresariales en busca del éxito. Conoce las mejores prácticas y ejemplos de toma de decisiones en una empresa.

PAD Escuela de Dirección

Autor:
PAD Escuela de Dirección

Índice

1. ¿Cómo es la toma de decisiones en una empresa?
2. Las mejores prácticas para tomar decisiones directivas
2.1. Examina el panorama que tienes delante
2.2. Define bien lo que quieres
2.3. Clarifica los criterios más relevantes
2.4. Genera diversas alternativas
2.5. Consulta información opuesta
2.6. Consulta a tus colaboradores
2.7. Ten siempre un plan B (o hasta C)
2.8. Evalúa los resultados
3. ¿Cuándo debes delegar una decisión?
4. ¿Debes tolerar el error?

 

¿Cómo es la toma de decisiones en una empresa?

Una organización exitosa se basa, entre otras cosas, en la capacidad de toma de decisiones empresariales en los momentos claves. Sin embargo, muchas veces se cree que los directivos toman decisiones de forma natural. No es tan sencillo como parece y no debe ser tomado a la ligera, puesto que emitir decisiones acertadas incide en el resultado y el éxito de campañas, proyectos y de la empresa en general.

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¿Qué son las decisiones directivas? Tomar decisiones directivas es uno de los aspectos más significativos para los directivos, porque en ellas se resume la cultura organizacional, el conjunto de creencias y las prácticas gerenciales de la compañía.

El día a día de las organizaciones se centra en los tipos de decisiones que se dan y estas no son reversibles, son difícilmente replicables, involucran riesgos, sus efectos se ven en el largo plazo y tienen un impacto determinante en la supervivencia de las empresas.

Ciertamente, en este proceso de decisión influyen varios elementos como los objetivos deseados, tiempos de realización, presupuesto, limitación de recursos, etc. No obstante, por sobre todos estos factores, lo que tiene mayor peso son las cualidades del directivo.

El estilo de liderazgo, la empatía, el talento para motivar a sus equipos, la capacidad de respuesta ante los problemas, entre otras, son algunas de las habilidades que se le exige a un profesional que toma decisiones de dirección.

directivos reunidos en un directorio

Por otro lado, en la toma decisiones directivas también se consideran métodos, herramientas y procedimientos apropiados, teniendo en cuenta que toda decisión tiene un lugar determinado según sus impactos y en la escala de riesgo. Por ejemplo, decidir pintar un pasillo de un color no daña tu marca necesariamente, pero realizar una adquisición de importante envergadura en un mal momento, sí.

Aquí te brindamos las mejores prácticas para tomar decisiones directivas que sean estratégicas, acertadas y creativas, y lleven al éxito de las organizaciones.

Las mejores prácticas para tomar decisiones directivas

1. Examina el panorama que tienes delante

Las mejores decisiones se toman cuando eres capaz de ver la situación de forma global e integral. La perspectiva general es una estrategia que nunca falla. Un buen directivo nunca toma decisiones cuando está imbuido en el presente; por el contrario, tiene que alejarse momentáneamente de los hechos para saber qué es lo que más le conviene a él y a los suyos.

2. Define bien lo que quieres

Lo que hagas depende del problema que quieras resolver. Debes sopesar los diversos aspectos de la situación y diagnosticar bien el problema. Si son varios problemas, debes escoger uno de ellos.

3. Clarifica los criterios más relevantes

Debes identificar los criterios de decisión que te servirán para evaluar las alternativas de solución; por ejemplo, factores económicos, estratégicos, legales, reputacionales, sociológicos, de aprendizajes, confianza, etc.

directivo definiendo los criterios de decision mediante post its

4. Genera diversas alternativas

Debes usar toda tu creatividad para ir generando alternativas de solución del problema. Evalúa esas alternativas según los criterios definidos anteriormente.

5. Consulta información opuesta

Busca opiniones e información que se oponga a la tesis que ya tienes en mente y que se perfila a convertirse en una decisión concreta. Resulta productivo consultar información opuesta o que al menos no coincida del todo con tu tesis, aunque luego no cambies de opinión. Es bueno que por lo menos tengas en cuenta otra visión de las circunstancias.

Debes disponer de toda la información posible sobre cada una de las alternativas y sus consecuencias. El tratamiento correcto de la información te permite discernir mejor qué acción es más conveniente ejecutar en tu empresa.

6. Consulta a tus colaboradores

Si bien la toma de decisiones depende de ti, como directivo y principal responsable por ellas, consulta con tus colaboradores y pide sus opiniones sobre lo que tienes planificado. Si eres partidario de los climas participativos, puedes incluso realizar sesiones de lluvia de ideas y pedir su feedback sobre las las ideas escogidas.

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7. Ten siempre un plan B (o hasta C)

Las decisiones solo se deberían tomar cuando hay certeza sobre su eficacia. Sin embargo, es importante contar con un plan B y hasta otras alternativas que puedan subsanar o amortiguar la situación en caso de que tu estrategia principal no funcione.

Los planes B y C suelen ser circunstanciales; es decir, se aplican de forma temporal hasta que se restablece la situación inicial.

8. Evalúa los resultados

Aunque encontrar solución al problema inicial sin que suponga la aparición de otros sería el ejemplo de éxito más significativo, debes establecer mecanismos de control para revisar y corregir lo que sea necesario; es decir, revisión y retroalimentación de las decisiones. Los resultados obtenidos te servirán para tener nuevos insights para cuando llegue el momento de tomar una nueva decisión.

directivos analizando resultados en graficos

¿Cuándo debes delegar una decisión?

Por una cuestión jerárquica y de planeamiento, un directivo siempre estará a cargo de las decisiones estratégicas, más no de las decisiones operativas. Sin embargo, a veces los directivos acaparan las decisiones de las distintas áreas de la empresa. Otras veces ocurre que los ejecutivos de menor rango no están dispuestos a tomar las decisiones de medio riesgo y las empujan hacia arriba.

En ese sentido, debes delegar las decisiones de riesgos medio y bajo a tus colaboradores más cercanos, de acuerdo con la naturaleza del problema. Cuando te ocupas de todas las decisiones, privas de autoridad a los ejecutivos e impides que desarrollen sus competencias directivas. Por tanto, al delegar permites que tu equipo ejercite los músculos de la toma de decisiones que les compete. Tu rigor analítico debe ser reservado para las cosas más importantes.

¿Debes tolerar el error?

Todo plan de crecimiento, expansión o innovación empresarial requiere de tu disposición para correr riesgos, porque solo así se gana en el mercado. Pero para ello tienes que estar dispuesto a cometer equivocaciones. Ante esta situación de decisiones erradas, algunos directivos eligen castigar los errores y recompensar el exceso de análisis, mientras que otros prefieren celebrar las fallas.

Ten presente que por muchos análisis que realices, nunca lograrás eliminar totalmente los riesgos. Por lo tanto, enfócate en fortalecer tu proceso de toma de decisiones y anticipar los riesgos, solo así aumentarás las probabilidades de alcanzar el éxito.

Al fortalecer tu capacidad de toma de decisiones directivas lograrás un ahorro de tiempo, esfuerzo, energía y presupuesto en tus proyectos. Asimismo, mejorarán tus habilidades de liderazgo y óptima conducción de personas.

El PAD-Escuela de Dirección te ofrece el Programa de Liderazgo Directivo, enfocado en fortalecer el liderazgo empresarial de los participantes, potenciar sus competencias directivas y reforzar su estrategia de dirección y conducción de personas.

Te invitamos a conocer más sobre el Programa de Liderazgo Directivo aquí.