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Liderazgo empresarial: cómo enamorarse del futuro

3 de marzo 2021

Los altos directivos deben formular sus propias estrategias, considerando diversos factores y asumiendo riesgos para enfrentarse a un futuro incierto. Conoce los consejos de liderazgo empresarial del CEO Innovation Day.

Autor:
PAD Escuela de Dirección

Índice

1. ¿Por qué se necesita pensar en el futuro?
2. ¿Qué se puede esperar del futuro?
3. ¿Qué considerar al formular una estrategia?
3.1. Incentivar una cultura que asuma riesgos
3.2. Cultivar las habilidades de liderazgo
3.3. Tener a las personas en el centro
3.4. Una estrategia propia

 

Con ocasión del IV CEO Innovation Day de PAD, Miquel Lladó, profesor de Estrategia y Liderazgo del IESE Business School de España y elegido Mejor Ejecutivo del año 2000 por la AED por la Asociación Española de Directivos, dirigió una sesión en donde compartió sus reflexiones sobre lo que espera en el futuro para los líderes empresariales.

Nueva llamada a la acción

¿Por qué se necesita pensar en el futuro?

“No podemos posponer el vivir hasta que estemos preparados. El rasgo más característico de la vida es su urgencia”. Con este pensamiento de Ortega y Gasset, Miquel Lladó dio inició a la sesión.

Si bien el mundo actualmente se configura como volátil, incierto, complejo y ambiguo, no se puede esperar a que mejoren las cosas para comenzar a planear una estrategia. “La incertidumbre es parte de la vida y especialmente de los negocios”, afirma.

Es por ello que comparte estas recomendaciones de McKinsey & Company respecto a lo que se debe hacer en la inmediatez:

  • Preocuparse por los equipos. Los líderes deben interesarse en la salud de sus colaboradores, en su estado anímico, conocer la tecnología con la que cuentan, etc.
  • Cadena de suministro. Verificar de dónde vienen los productos, cómo se fabrican, que clientes siguen operando, etc.
  • Clientes. Conocer la situación de cada cliente.
  • Gestión financiera. Saber dónde se encuentran a nivel de tesorería, de deuda y hacer viable financieramente la compañía. 
  • Nervio operativo. Tener la capacidad para dar soluciones en la organización.

    Este es un momento de ser humanos, de cuidarse, apoyar y colaborar, tanto dentro de la organización, como en el sector, el país y el mundo. Es tiempo para estar cerca de proveedores, de empleados, clientes, etc.

directivos en reunion con clientes

 

¿Qué se puede esperar del futuro?

Para Miquel Lladó, el futuro se perfila con muchos cambios. “Primero, en los comportamientos de las personas y empresas, así como en las dinámicas de las industrias”, agrega el especialista.

La tecnología es otro de los factores que dirigirá una serie de cambios en el futuro, tanto en la manera de operar de las empresas como en el nivel de conexión que tendrán los colaboradores.

Otro aspecto que se debe considerar es que, debido a una conexión más accesible y asequible, el mundo inevitablemente está más unido. Esta tendencia definirá la economía y política alrededor del globo.

Las leyes y los cambios en las regulaciones también serán un factor a considerar, pues, en medio de una coyuntura que ha llevado a las personas a evaluar diversos comportamientos, se puede dar origen a nuevas imposiciones.

Finalmente, frente a tantos cambios debe considerarse la habilidad para cambiar y adaptarse a una nueva realidad. “Esta capacidad tendrá una relevancia especialmente significativa en el futuro”, señala el CEO.

¿Qué considerar al formular una estrategia?

1. Incentivar una cultura que asuma riesgos

Sobre este factor, Lladó resalta la diferencia entre la cultura norteamericana y la europea. Al respecto comenta que “las empresas europeas buscan un culpable. Cuando hay esta cultura, la gente no intenta muchas cosas, pues si se equivoca puede sufrir represalias. En cambio, en Estados Unidos se valora más las lecciones aprendidas.”

Es así que se fomenta una cultura en donde líderes y colaboradores no tienen miedo de aprovechar oportunidades y tomar riesgos. Y ello calza perfectamente en una coyuntura como la actual, pues es una experiencia que traerá diversos aprendizajes. “Así enfrentaremos el siguiente año mejor preparados”, indica.

2. Cultivar las habilidades de liderazgo

En el nuevo liderazgo empresarial, lo más importante es tener capacidades como:

  • Resiliencia
  • Serenidad
  • Creatividad
  • Tomar decisiones
  • Adaptabilidad
  • Aguantar presión 

El líder no debe hacer el trabajo de otros, sino dirigirlo. Su rol es brillar a través de su equipo y esta es una oportunidad para ver quiénes pueden resistir la presión de trabajar en situaciones adversas.

lider en reunion con su equipo

Por otro lado, los líderes empresariales deben ser capaces de analizar la situación en la que se encuentre el mercado, así como en otros aspectos como en la política, economía, en el plano social, la tecnología y el ambiente. Solo así se podrán tomar decisiones acertadas.

Es por ello que el pensamiento estratégico de los líderes debe ser activo. “Debemos encontrar tiempo para pensar y reflexionar hacia dónde queremos llevar la compañía y tener ideas claras y bien pensadas”, agrega.

3. Tener a las personas en el centro

Para que una estrategia empresarial funcione, las personas deben ser el foco de la misma. “La importancia de la estrategia es que sea aceptada e implementada por la gente”, comenta Lladó.

Ello debido a que las diferentes áreas dentro de la organización pueden tener una idea distinta de lo que significa ganar. Es por ello que es necesario que estén alineados y en sintonía para dirigirse hacia la misma meta.

4. Una estrategia propia

“La estrategia se trata de desarrollar alas para volar y ver las oportunidades y amenazas y confirmar si se está en el camino adecuado”, reflexiona Lladó. Al momento de formular la estrategia, brinda algunas consideraciones.

Una de ellas es anticiparse a la reacción de la competencia. Es importante prever o intuir cuál será su reacción y también la de los stakeholders y todos los relacionados con el proyecto o negocio.

Las mejores estrategias son las que se basan en el momento oportuno y proporcionan energía a las organizaciones.

Así señala el experto. Es por ello que los líderes deben conseguir que la energía dentro de los equipos sea alta. 

 

Para diseñar, ejecutar y medir el éxito de una estrategia empresarial, el papel del alto directivo es clave. Por ello, es importante que esté capacitado en las mejores prácticas y estrategias de alta dirección que optimicen su toma de decisiones.

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